¿Qué necesito saber a la hora de comprar un portátil usado?

Comprar un producto de segunda mano representa un ahorro importante para el usuario, siempre y cuando esté en perfectas condiciones para su uso, algo que no siempre ocurre. Cada vez son más las tiendas de segunda mano que venden dispositivos tecnológicos usados, pero somos muchos los que aún somos reacios a comprar este tipo de producto ya usado.

Si te estás planteando comprar un ordenador de segunda mano, seguramente te ahorrarás la mitad de euros que gastarías en uno nuevo, y según la función que le vayas a dar, podría resultar ser una compra realmente provechosa. Pero para que esto ocurra debes fijarte en ciertos aspectos del dispositivo, por lo menos en su exterior, que te van a indicar si el uso dado ha sido moderado o desmesurado.

Fíjate en el aspecto exterior del portátil

Partiendo de la base de que un portátil de segunda mano ha sido utilizado y, por lo tanto, manipulado, es completamente normal que presente muestras de desgaste en ciertas piezas exteriores de usual manoseo.

Las esquinas, por ejemplo, son las zonas más afectadas si el anterior propietario lo usaba en distintos lugares de trabajo. El vaivén al desplazarlo de un lugar a otro produce fricción con otras superficies y provoca arañazos, rozaduras y pequeños golpes. Es importante que te fijes que tanto los bordes como las esquinas no presenten abolladuras, sería indicativo de que el dispositivo ha sufrido caídas o golpes.

Otra zona muy propensa a presentar muestras de deterioro es el teclado. Es probable que aprecies teclas desgastadas con las letras borrosas o, incluso, completamente difuminadas. Esta es una señal evidente de que el anterior propietario escribía mucho y que, por consiguiente, el portátil ha pasado muchas horas encendido.

Finalmente, una muestra evidente de que el dispositivo ha sido sometido a un uso intenso es que halles una mancha de desgaste en el panel táctil. También, puedes hallar rozaduras y arañazos en las zonas de apoyo junto al panel táctil, provocados por anillos, el reloj o la pulsera al apoyar las manos.

Consecuencias

Si has descubierto algún tipo de abolladura que haga suponer que el portátil ha sufrido alguna caída brusca o un golpe, puede suceder que alguna pieza electrónica de su interior haya sufrido alguna degeneración que requiera una reparación futura.

El uso intensivo del portátil puede haber desencajado alguna tecla del panel de teclado, o las teclas derecha e izquierda que se encuentran debajo del panel táctil. Esto puede provocar que queden obstruidas y haya que cambiarlas próximamente. En lo que respecta a la zona del panel táctil, si se ha deteriorado por un uso intensivo, es muy posible que no responda correctamente al movimiento de tu dedo.

Portátil usado con un aspecto exterior impecable

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